Bodas de Oro

 

Hna. Mª. Ascensión de la Trinidad

Hª Ascensión de la Stma. Trinidad, la conocéis? Os la presento:

Nació en Jumilla (Murcia), hace ya unos pocos años, en el seno de una familia humilde, muy cristiana y unida, en la que reinaba la alegría y la paz; fueron 6 hermanos, (de los que ya 2 están gozando de Dios), de los cuales 3 de ellos consagrados a Dios.

La madre, mujer fuerte que educó sabiamente a sus hijos, dejó una gran huella en todos ellos,

  •  ¿Qué nos dices tú de ella, Ascensión? –Era una mujer sencilla, pero muy sabia en las cosas de Dios, y nos educó en el temor de Dios. Era muy alegre y de todo gozaba y lo llevaba todo a Dios, de una manera natural y muy atractiva.. Lo que más me caló de ella fue ese conocimiento de la grandeza de Dios y de su providencia., que le hacía creer que todo es permitido por El.. Iba todos los días a Misa y nos llevaba de la mano… eso deja huella!

Se llevaba muy bien con mi padre, que confiaba enormemente en ella, pues él era un hombre de paz, pero menos decidido que ella.

  •  Cuáles son tus recuerdos más señalados de tu vida en familia? – La armonía que había entre todos. La Navidad, la alegría que reinaba en medio de la pobreza, la Fe en la venida del Señor, los villancicos, la Misa de Gallo… me marcó mucho!
  • Cómo se despertó tu Fe, cómo maduró? –Como la he vivido tanto en la familia, ha sido algo natural en mí. Yo desde pequeña he sido inclinada a las cosas de Dios y las vidas de los santos me atraían mucho, particularmente Las Florecillas de San Francisco. Pero, claro, al crecer me gustaban las cosas que gustan a todas las chicas: pasear, bailar, arreglarme… todo eso me enfriaba, aunque yo continuaba con mis prácticas cristianas; pero en cuanto había una ocasión, por ej., el compartir con  un sacerdote, me despertaba y volvía a mi fervor religioso.
  •   Cómo fue tu llamada? - A los 17 años recibí un empujón. Mi hermana entró franciscana y un día que vinieron sus monjas de visita a mi casa, tuve deseos de hablar de ello con ella. Las monjas me dijeron que ya habría tiempo de eso y… se me quitaron las ganas de irme con ellas!

A los 21 años, empecé a pensar más en serio y cayeron en mis manos los escritos de Sta. Teresita: Fue el toque de gracia! Sentí que ese era mi camino, ser carmelita. Lo consulté con un jesuita, que me ratificó en que esa era mi verdadera vocación.

Casualmente, una de mis hermanas entró en contacto con ellas, y me comentó la buena impresión que le hicieron, y todo se me iluminó! Tuve la certeza de que eso era lo que quería. Pero mi director, que tenía 2 hermanas Salesas, trataba de encauzarme por ahí. Yo le obedecía, pero no sentía ningún atractivo por ellas. Y hasta los 24 años, no pude realizar mi vocación.

Cuando las Carmelitas de Manises hicieron la Fundación de Altea, ofrecieron a mi familia venir a trabajar en el servicio externo del monasterio. Aceptamos y así entré en contacto directo con ellas, y ahí entré, pero al poco tiempo tuve que salir por motivos de salud. Más terde,  asesorada por los padres carmelitas, entré en Altea, por ser mejor clima para mí. Allí  me recibieron con los brazos abiertos, yo me sentí feliz … Decididamente en mi vocación!

La Hª Mª. Carmen me ayudó a vivirla a la escuela de S: Juan de la Cruz. El me ha enseñado el camino de Dios.

Sta. Teresita también ha sido algo grande para mí, la revelación del Amor de Dios.

  • Qué es para ti el Carmelo? Luces y sombras… (A tu edad ya se puede decir todo…) – Para mí es lo más grande que puede haber. Solo la palabra “Carmelo” me recrea, me trae la presencia, la unión con Dios, me trae todo!...No tengo palabras!

Me parece que nos hemos salido un poquito –yo la primera!- de ese “estar a solas con Él”, no falta un poco de interioridad, aunque… la gente tiene que conocer… Tal vez nos falta profundidad.

Pienso que, sin embargo, estamos más cerca de la gente que se acerca a nosotros.

  •   Si volvieras a empezar?...-  Sería carmelita! Y en Altea…
  • Qué sientes al celebrar tus 50 años de Consagración? - Una gratitud grandísima al Señor, que me ha hecho llegar hasta aquí, gozando casi de la felicidad del Cielo. Creo que es lo mejor que me ha podido pasar en la vida…

El me da la salud, así puedo ayudar un poco y disfrutar.

Y a la comunidad. Todas se portan muy  bien conmigo y yo me siento querida por ellas y las quiero a todas.. Estoy muy contenta de haber vivido todo lo que he vivido, tanto lo bueno como lo adverso..

 Cada día me siento más feliz. Ahora mismo estoy viendo el mar, tan hermoso… es ya una puerta abierta del cielo!.

Me siento con una  alegría, una plenitud… estos días, que estoy en oración intensa… casi me da remordimientos de tanto gozo, pensando en la gente que tiene tantos sufrimientos… Pero El me lo da, El sabrá por qué. Rezo mucho por todos ellos.

No sé cómo darle las gracias por tantos beneficios…

  •   Cómo te gustaría acabar tus días? – Lo que más anhelo es acabar en el convento y en la comunidad. Aceptar TODO y cumplir su Voluntad, como El lo quiera: “Una cosa pido al Señor, habitar en la Casa del Señor por los días de mi vida” Serle FIEL, en medio de mis limitaciones.
  • Cómo vives tu dimensión eclesial? – El amor al Papa, a nuestros Obispos, a los sacerdotes… Me encuentro muy vinculada a la Diócesis de Alicante, donde me desenvuelvo, y rezo mucho por ellos.


Carmelitas Descalzas Altea. Entrevista por Hna. Myriam del Amor.

Mayo 22 de Mayo 2013